A cuenta de Nafarroa Bai
Hace mucho que no hablo sobre ese hobby que desde hace algún tiempo entretiene mis escasas horas muertas: leer entre líneas –y con frecuencia no tan entre líneas- los delicados golpes de gracia con que el falso universalismo trata de arrinconar a quienes osan definirse como nacionalistas. Un titular de la prensa metropolitana llama mi atención hoy: “Soy nacionalista, republicano y ciudadano del mundo”. El autor de dicha frase, auténtica provocación insolente para la izquierda bienpensante anti o ex nacionalista, es Koldo Martínez, candidato en la lista de Nafarroa Bai, una opción por la que tengo firmes simpatías y que invito a conocer: pregonan un vasquismo sensato en Navarra, una izquierda consecuente y plural –sí, a pesar del PNV-, un discurso ciudadano interesantísimo y una renovación de los fundamentos ideológicos del nacionalismo que me inspira una sanísima envidia y que ya quisiera yo para las islas Canarias. Mis mejores deseos para Nafarroa Bai: a ver cómo sortean el federalismo del PSOE y su sucursal, el PSN, que prefiere seguir los dictados de Madrid y que gobierne la derecha de UPN a permitir que les surja otro nacionalismo serio y con apoyos populares. El caso es que Koldo, amén de descubrirse ante nosotros, hace gala de profesar una condición de ciudadano del mundo que, obviamente, en absoluto es incompatible con la defensa de un proyecto nacional propio, con la existencia de organizaciones propias, no sucursales, con una mirada particular –no ajena- hacia adentro y hacia fuera. Esto, que tan lógico me parece, no lo es tanto para el articulista, que se asombra de que Koldo pueda estar escuchando ahora “a Bach, a Mikel Laboa o a Prince”. Y es que en el fondo, queridos amigos, no encontrarán peor ombliguista que aquellos falsos ciudadanos del mundo que, entregados como están a la causa de defender sus naciones, malamente pueden disimular el tufo al, políticamente correcto pero no por ello menos rancio, nacionalismo de Estado.
Aparte: he escrito un artículo en soitu acerca del bilingüismo de Esperanza Aguirre. Quizás les guste leerlo.













Koldo es un tío fantástico. Lástima que no haya salido Senador.