Un bloguero en apuros
Ahora que el mundo de la blogosfera, y la gofiosfera en particular, se encuentran tan animados, no deja de causar cierto estremecimiento el leer noticias como la recoge el Canarias 7 a cuenta de la acusación de sedición que pesa sobre un bloguero malayo. Raja Petra Kamarudin, al parecer, ha implicado al viceprimer ministro de aquel país en el asesinato de una intérprete de Mongolia y se enfrenta a una pena de tres años de cárcel y a una multa de unos 800.000 euros. Empezamos a acostumbrarnos a las voces independientes y críticas que representan algunos blogueros pero las consecuencias que todo esto puede tener en algunos contextos, digamos, complicados para la libertad de expresión, dan qué pensar.













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