Los aparatos, los militantes, las elecciones y los límites de todo esto.

Ayer mismo escribí dando cuenta de algunos de los movimientos más o menos públicos de los partidos en Canarias de cara a las elecciones de marzo. Al final de la entrada, compartía mi extrañeza acerca de que ninguno de los varios partidos, asambleas, iniciativas,… en los que uno cree reconocer a lo que comúnmente llamamos nacionalismo de izquierdas, hubiera resollado aclarando su postura ante la cita electoral. Pues bien, justo después de subir la entrada, me llegaba la noticia de la decisión tomada por las bases de Alternativa Sí Se Puede: no presentarse a las elecciones de marzo; participar con voz pero sin voto. Ya en una entrada algo antigua –conocen la fugacidad de lo digital- comenzaba yo a darle vueltas a todo esto. La nota de prensa se circunscribe a la postura de Alternativa –además de tratar temas orgánicos- sin hacer referencia a la actitud que individualmente deben adoptar los militantes, afiliados, simpatizantes,… No sé si esto se debe a que dan por hecho que es lo mismo la postura oficial que lo que después haga cada cual con su voto o a que lo que dan por hecho es que tomar una decisión que vaya más allá de lo que hace el propio partido no deja de ser un brindis al sol. La cuestión no es baladí. En mi entrada de ayer, de hecho, criticaba de pasada los mecanismos de elección de candidatos –y de casi todo, en realidad- en los partidos, donde unas élites suelen decidir intelectualmente por unas bases que generalmente aportan el trabajo manual, la ilusión y lo poquito que les dejan. Cosas de la democracia representativa de baja calidad que nos hemos dejado colar. No parece ser éste el caso de Alternativa. El caso es que no deja de llamarme la atención la ausencia de un llamamiento explícito a la militancia, afiliación, etc. para que voten o no voten o hagan cualquier otra cosa.¿Se habrán dado cuenta los de Alternativa de que las adscripciones a estos tinglados –todos- son cada vez más débiles y los individuos retienen y reclaman un espacio de decisión propio que no cubre ningún partido? ¿O será que –en un lapsus lingüístico nada inocente- habrán dado por hecho que lo que haga el partido será lo que haga la gente con su voto? No queda claro. Como tampoco hacen un llamamiento explícito a la abstención –porque lo de participar sin voto podría ser interpretado como “sin voto válido”, o sea, con voto nulo- es difícil saberlo. Al mismo tiempo, como tampoco renuncian a participar en el debate de ideas y la orientación de la afiliación y los simpatizantes, da la impresión de que la nota de ayer vendrá seguida de futuras notas en las que quizás algunas de las preguntas que hoy me hago encuentren respuesta. Bueno, lo único seguro de todo esto es que yo le doy demasiadas vueltas a casi todo y es que no pude evitar acordarme del chiste que siempre cuenta el sociólogo Luis Enrique Alonso al referirse a los sindicatos, “esas organizaciones de las que somos militantes pero no simpatizantes”.

Anuncios

~ por Josemi en Miércoles 19 diciembre 07.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: